CARTA DE RIPESS

Preámbulo

Sostenemos que la economía social y solidaria está basada en valores humanos y principios de solidaridad, que propugnan el reconocimiento del otro como fundamento de la acción humana y fuente de la renovación de la política, la economía y la sociedad. La economía social solidaria incluye todas las actividades y organizaciones de carácter comunitario, asociativo, cooperativo y mutualista creadas para responder a las necesidades de empleo y de bienestar de los pueblos, así como a movimientos ciudadanos orientados a democratizar y transformar la economía;

Afirmamos nuestro compromiso a trabajar juntos para la realización de los objetivos de RIPESS, conforme a su misión;

Adoptamos la presente carta como la expresión de un pacto social y ético que vincula a los diferentes miembros de RIPESS en todos los continentes;

Nosotros, las organizaciones agrupadas en la Red Intercontinental de Promoción de la Economía Social y Solidaria (RIPESS) declaramos:

Nuestras convicciones

RIPESS cree que la economía debe permitir a hombres y mujeres satisfacer sus necesidades y ambiciones, cuidando que las generaciones futuras puedan satisfacer las suyas.

RIPESS está convencida de que el desarrollo de las capacidades humanas es fundamental para transformar el mundo, y que esto es posible a través de la creación de redes de solidaridad a diferentes escalas, que contribuyan a la producción y el intercambio de recursos y conocimientos, así como la coordinación de acciones colectivas en el marco de un proyecto común.

Nuestros valores

Humanismo

Colocamos al ser humano, su dignidad, su cultura, y su desarrollo pleno en el centro de nuestros esfuerzos. Estamos comprometidos en la construcción y promoción de proyectos que refuercen capacidades para el desarrollo individual y colectivo y el bienestar de las personas. Por esta razón, promovemos el respeto irrestricto, el ejercicio pleno y la interrelación de derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y medio ambientales reconocidos en las diversas cartas e instrumentos internacionales de derechos humanos.

Democracia

Creemos que el mundo, sus diversas sociedades, entornos de trabajo y de vida, y organizaciones, deberían ser construidos participativamente, a partir del respeto al derecho de las personas y de los pueblos a decidir sobre su propio desarrollo. Entendemos la política como un espacio de relaciones horizontales entre personas y colectivos sociales en su

búsqueda de satisfacer sus necesidades comunes. Promovemos una democracia participativa, basada en la participación ciudadana en las decisiones de política en todos los niveles de la esfera estatal. Propugnamos también una democracia económica, sustentada en la capacidad de las personas de tomar decisiones sobre asuntos que les conciernen en su condición de trabajadores, consumidores, productores y reproductores; así como en el carácter público de las decisiones relativas a qué se produce, cómo se produce, por qué se produce, y cómo se redistribuyen o invierten los excedentes.

Solidaridad

Destacamos la solidaridad como un elemento que nos permite reconocernos en relación a otros y preocuparnos por su bienestar. Esto implica movilizar recursos y establecer relaciones con otros colectivos y movimientos sociales, en el esfuerzo de formar una gran red de personas y organizaciones orientadas a construir un mundo más justo, democrático e igualitario.

Inclusividad

Somos una red abierta al conjunto de prácticas de solidaridad en la economía, que emergen de diferentes realidades y sectores. En esta perspectiva, apuntamos a establecer diálogos basados en el respeto a las diferencias ideológicas y la búsqueda de consensos.

Subsidiariedad

Reconocemos y valoramos las capacidades y saberes de personas y grupos para resolver sus problemas y decidir sobre sus propios proyectos. En nuestra intervención, buscamos afirmar el desarrollo de las bases, promoviendo organizaciones y asociaciones para enfrentar problemas comunes y disposición a esfuerzos siempre mayores.

Diversidad

Promovemos el respeto a la diversidad étnica y cultural y a la identidad sexual. Promovemos también las diversas expresiones de emprendimiento para responder de mejor manera a la realidad existente. Animamos la diversidad de actores de la economía social y solidaria, para que todos los sectores de la sociedad estén representados y puedan defender sus intereses, especialmente las mujeres y los grupos sociales marginados por el sistema actual.

Creatividad

Fomentamos la innovación y la originalidad de conceptos y discursos a fin de favorecer la construcción de prácticas y experiencias creativas y críticas, que contribuyan mejor al cambio social. Promovemos igualmente la adopción de tecnologías apropiadas, que respondan a la particularidad de problemas, con los recursos disponibles en las diferentes culturas y contextos.

Desarrollo sustentable

Afirmamos nuestra voluntad de promover el desarrollo sustentable, protegiendo el medio ambiente y la biodiversidad, y favoreciendo una relación armónica hombre –naturaleza y espíritu – cuerpo, donde los recursos que nos brinda la naturaleza sean utilizados racionalmente para satisfacer las necesidades de las personas, respetando el equilibrio de los ecosistemas. Por lo tanto, cuestionamos el actual modelo neoliberal de crecimiento económico que amenaza la vida en el planeta.

Igualdad, equidad y justicia para todos y todas

Inscribimos nuestra acción en la lucha contra toda forma de discriminación y dominación. Especialmente, la discriminación y la opresión a las mujeres, a los niños, a los jóvenes, a los adultos mayores, a los pueblos originarios, a los pobres y a las personas con discapacidad deben ser erradicadas.

 

Respeto e integración entre los países y los pueblos

Nos oponemos a todo tipo de dominación económica, política y cultural del Norte sobre los países del Sur. Impulsamos la propuesta alternativa de una integración basada en la cooperación y complementariedad entre países del Norte y del Sur, aspirando a la globalización de la solidaridad.

Una economía plural y solidaria

Frente a un modelo económico neoliberal que excluye personas y pueblos, y reduce las motivaciones de la actividad económica a la búsqueda de lucro y el interés particular, y que postula a la economía de mercado desregulada como la única creadora de riquezas y empleo, sostenemos la vigencia y la acción a favor de una economía plural y solidaria. Proponemos y trabajamos por una economía que combine y equilibre lógicas de acumulación, redistribución y reciprocidad, expresadas en un mercado regulado democráticamente, la reasignación equitativa de los recursos por un Estado participativo, y la afirmación de prácticas de mutualidad en el marco de una sociedad y cultura solidarias.

Nuestra misión

Es misión de RIPESS construir y promover la economía social y solidaria, incorporando la dimensión social y ética en todas las actividades económicas. Esto consiste en producir, intercambiar y consumir bienes y servicios que correspondan con las necesidades económicas y sociales de la comunidad local e internacional, y el establecimiento de relaciones armoniosas entre los concurrentes en la esfera económica.

Esta economía social y solidaria revalora la primacía del trabajo sobre el capital. Se dirige a satisfacer las necesidades de las personas y de las comunidades por encima de la búsqueda de lucro o de las utilidades financieras. Las unidades económicas solidarias están basadas en un modelo de toma de decisiones democráticas y en un sistema de gestión participativa y transparente, que se dirige a asegurar una propiedad colectiva de los resultados de las actividades económicas, así como una motivación y contribución sostenida a su éxito.

La contribución de esta economía se mide por su incidencia sobre el desarrollo local, nacional e internacional, particularmente por la creación de empleo permanente, el desarrollo de nuevos servicios, la mejora de la calidad de vida, el aporte a la equidad de género, la protección del medio ambiente y la creación de riquezas en condiciones éticas.

Nuestra visión

RIPESS persigue un modo de organización económica que determine lo que es productivo desde el punto de vista de la persona humana y el respeto a los límites ecológicos. Esto implica una economía que haga posible que todas las personas tengan acceso a los recursos materiales, intelectuales y espirituales que garanticen su dignidad; que promueva el respeto a los derechos individuales, económicos y sociales; que estimule una participación democrática en la toma de decisiones económicas y el control ciudadano del funcionamiento de los mercados y la intervención del Estado; que impulse la adopción de criterios de responsabilidad social y ambiental en la producción, la distribución y el consumo; y, finalmente, que se esfuerce por la equidad social y de género en el reparto de la riqueza.

 

Nuestros enfoques

  • Promovemos los principios, valores y prácticas, así como la conexión en red de los actores de la economía social y solidaria en los ámbitos locales, nacionales, regionales y mundiales.
  • Nos esforzamos por reforzar las dinámicas de intercambio y el diálogo entre las diferentes maneras de pensar y practicar la economía social y solidaria.
  • Impulsamos iniciativas económicas innovadoras para el desarrollo autónomo de nuestras sociedades, en crítica al modelo neoliberal y su sistema de dominación colonial.
  • Defendemos el multiculturalismo, la democracia y la participación popular en el desarrollo integral de las comunidades.
  • Animamos la formación y el desarrollo de empresas con finalidad social.
  • Trabajamos para cambiar las políticas públicas a favor de los sectores populares y sociales, tanto en los países como en los organismos multilaterales e instituciones internacionales, para un reparto más equitativo de recursos y oportunidades.Estos enunciados orientan la actuación de RIPESS y su relación con otros agentes sociales en todos los continentes, en nuestros esfuerzos con otros de oponernos a la globalización neoliberal de los mercados y de la violencia, y la mercantilización absoluta de la vida. Nos oponemos al dominio del mundo por el capital, y proponemos la globalización de la solidaridad, del derecho a la vida, a la libertad, a la democracia, en alianza con otros actores y movimientos sociales que comparten nuestros criterios y compromisos y la aspiración a otro mundo posible.

    Nosotros, los miembros de RIPESS, somos una parte de la conciencia creciente de que el respeto de los derechos de las personas y de los pueblos, del medio ambiente y de la democracia debe prevalecer en la organización económica del mundo.

    Aprobada por el Consejo de Administración de RIPESS en Montevideo, el 20 de Octubre de 2008.

    Pueden descargar la Carta de Ripess aquí – pdf

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